Un poco de Historia...

La Asociación Mutual del Personal de Crucero del Norte, nació como idea hace más de dos décadas, cuando empleados de la empresa y la familia Koropeski, participaban y seguían las alternativas del equipo de fútbol de salón, que ganó numeroso torneos locales, provinciales y nacionales, con destacadas participaciones en campeonatos sudamericanos. Ante la repercusión que fue tomando aquella entusiasta formación, directivos de la empresa junto a un grupo de colaboradores, comenzaron a darle forma a esta idea, la de un Club propio, donde la familia de los empleados tengan su espacio para el esparcimiento, recreación y por supuesto practicar deportes.

Todo lo que está relacionado a Crucero del Norte lleva un sello de calidad, impreso por la gente que reconoce la trayectoria de una empresa familiar, aggiornada a los avances tecnológicos y al liderazgo de tantos años, por lo que la formación de una comisión para trabajar en la idea de la fundación de un club no se hizo esperar. La llegada del nuevo siglo los encontró trabajando en la elección de un terreno y en la elaboración de un proyecto institucional serio, a largo plazo e inédito para clubes del Nordeste Argentino.

Trayectoria Futbolística

Desde el año 2003 (año de la fundación), el club comenzó a participar en los torneos de la Liga Posadeña de Fútbol, abandonando el fútbol de salón para instalarse en el fútbol grande, en las competencias federadas. En su segunda participación completa en primera división A, consiguió el título de campeón y se clasificó para disputar el torneo del Interior, temporada 2004/2005.

Ya en el primer escalón del certamen de ascenso, el equipo realizó una campaña histórica para la categoría, disputando 18 partidos, de los cuales ganó 9, empató 8, perdió sólo uno conquistando 33 goles y recibiendo sólo 11. Esa campaña lo catapultó al ascenso al torneo Argentino B.

Ya en la última etapa del torneo que finalizó en junio de 2005, el club presentó en sociedad la primera parte de la obra del estadio Andrés Guacurarí de Garupá, orgullo de la institución con una capacidad inicial de 5 mil espectadores y comodidades inéditas.

Paralelamente a su participación en los torneos de ascenso del fútbol argentino, siguió compitiendo en el torneo doméstico, accediendo a tres finales consecutivas. Y en la temporada 2005/2006, comenzó a transitar el camino del torneo Argentino B enfrentándose a grandes clubes de la región y con mucha trayectoria como Textil Mandiyú de Corrientes y Chaco For Ever de Resistencia, Chaco.

El 25 de junio de 2006, recibió en su estadio al primer equipo de San Lorenzo de Almagro, conducido técnicamente por Oscar Ruggeri, con jugadores de la talla de Sebastian Saja, Adrián González, Ezequiel Lavezzi, Jonathan Botinelli, el Malevo Ferreyra, Hernán Peironi y Agustín Orión.
Meses más tarde puso en marcha el proceso para su segunda temporada en el torneo Argentino B, instancia a la que arribó a semifinales, perdiendo en una dramática definición por penales. Antes se dio el lujo de inaugurar el sistema lumínico más potente del litoral, con la presencia en el estadio, del club Boca Juniors, equipo que arribó al estadio ubicado en la coqueta zona de Santa Inés el 7 de febrero de 2007. Nadie olvidará aquella noche mágica con Martín Palermo y Guillermo Barros Schelotto en la cancha.

En septiembre de 2007, el club Crucero del Norte arrancó su tercera temporada ininterrumpida en el Argentino B, repitiendo el acceso a semifinales, donde quedó eliminado por un punto de diferencia con su rival Central Córdoba de Santiago del Estero. Realizó una  campaña notable, convocó masivamente al público y es el único estadio que no registra incidentes en la tribuna merced al dispositivo de seguridad permanente, además de contar con capacidad suficiente para separar a todas las parcialidades.

Dispone de modernas cocheras para los visitantes, sector de plateas con una vista panorámica y sanitarios en lugares estratégicos. Manga reglamentaria y cabinas de transmisión para la prensa en perfecto estado.

Proyecto Futbolístico

Luego de tres temporadas ininterrumpidas en el torneo de ascenso más exigente de la Argentina, lugar que la institución se lo ganó por méritos deportivos y adjudicándose en la cancha el premio, los esfuerzos se concentraron aún más en el próximo salto de calidad: el Argentino A.

Los dirigentes del club Crucero del Norte mantuvieron la base del certamen anterior, llegaron refuerzos de jerarquía con dos nombres de peso: José Luis Marzo y Derlis Soto. La campaña fue sencillamente notable hasta arribar a la final ante Estudiante de Río Cuarto, serie que El Colectivero perdió por penales para desembarcar, una vez más, en la instancia de la Promoción ante Alvarado de Mar del Plata. El juego de ida en Santa Inés fue victoria colectivera 1 a 0, tanto convertido por el histórico Pedro Brítez. Y en la revancha, desarrollada en el mítico estadio Mundialista de Mar del Plata, el pleito finalizó sin goles, permitiendo a Crucero del Norte ascender y festejar de frente a las tribunas donde miles de misioneros viajaron para disfrutar de un mediodía inolvidable.

El torneo Argentino A confirmó que se trataba de un campeonato más exigente, más competitivo y con jugadores de muy buen nivel. Tres temporadas bastaron para afianzarse definitivamente en la divisional hasta acceder al profesionalismo. En los tres años que Crucero jugó en la tercera categoría del fútbol argentino, siempre llegó hasta instancias decisivas, quedando a las puertas de una definición mano a mano. Pero fue en la 2011/2012, que la formación que conducía Pedro Dechat, consiguió un nivel de juego y una personalidad necesaria para conseguir el objetivo que desde los orígenes, se había planteado Julio Koropeski cuando fundó el club: Llegar a la B Nacional. Crucero fue líder en su zona, clasificó sin problemas, jugó la instancia decisiva de la ronda campeonato y no pudo ascender directo, tras un recordado empate sin goles en Pergamino. En el Repechaje, se sacó de encima a Grandes de la divisional como Talleres de Córdoba, para acceder a otra Promoción, esta vez en Puerto Madryn. Tras el empate sin goles en casa, Crucero necesitaba vencer en el sur del país y se impuso con el tanto de Pablo Motta que lo depositó en la B Nacional, el salto al profesionalismo, el gran objetivo cumplido de Crucero del Norte.

Retroceder nunca, Rendirse Jamás…una película cuyo título, se adapta al pensamiento de la familia Koropeski, Lejos de conformarse por el arribo a la divisional más difícil del país, El Colectivero fue haciendo su camino paso a paso. El primer año mantuvo la categoría, en la segunda temporada fue protagonista y estuvo en puestos de ascenso faltando tres fechas y en el segundo semestre de 2014, se lanzó decididamente a llegar a Primera A. Con un presupuesto bajo, sin grandes nombres pero priorizando futbolistas que QUIEREN JUGAR EN CRUCERO, la ilusión del fútbol misionero viajó en colectivo durante meses muy intensos. De la mano del entrenador Gabriel Schurrer, Crucero del Norte dejó al fútbol misionero en un sitial de privilegio, codeándose con las grandes estrellas de la Argentina

El club Crucero del Norte siguió apostando a las divisiones inferiores, promovió chicos del club al plantel principal de la B Nacional y competirá por segundo año consecutivo en las Inferiores de AFA.

El Proyecto del Club

El Club Crucero del Norte no se detiene, no renuncia, no abandona. Sigue en el mismo camino, el de llegar a la excelencia deportiva por los caminos normales y adquiriendo experiencia para una institución muy joven, que nació para cumplir el rol social de todos los clubes que trabajan en serio y con un ambicioso proyecto deportivo a largo plazo, que sin el aporte de socios, simpatizantes, amigos y empresarios, no sería posible.

En simultáneo el club no descansará en los trabajos para brindarle más al socio. Las obras en el complejo ubicado en el paraje Santa Inés no se detienen y próximamente se inaugurará nueva concentración para el plantel profesional y la pensión para los chicos de las inferiores.